Sobre mí

Aina S. Erice (también conocida en su versión abreviada como 'Aina'), disfruta comunicando ideas.

Desde presentaciones universitarias en PowerPoint hasta seminarios y conferencias, le gusta transmitir conceptos, y sobre todo historias, de la forma más:

  • clara
  • elegante
  • divertida,
  • y memorable

posible.

Su manera preferida de hacerlo, sin embargo, es escribiendo. Ensayos, libros, artículos.

Y, aunque tiene una gran capacidad para interesarse por (casi) todo, hay algo que la fascina sobremanera: la psique humana. Le encanta intentar entender a las personas, individual y colectivamente. Le encanta entender el porqué de lo que sienten, lo que les molesta, lo que las impulsa a actuar de una u otra forma. Le encanta indagar sobre la diversidad cultural, la antropología, la arqueología, el arte, la historia.

Pero estudió y se licenció en ciencias (y como no se le ocurría otra cosa que hacer, hace un par de años se sacó un máster). En biología, para ser más exactos. Y también le encanta, y puede interesarse mucho por los últimos descubrimentos en genética mitocondrial y cepas bacterianas de P. aeruginosa (aunque, en realidad, sus preferidas son las plantas).

Sin embargo, la aburre un poco la 'ciencia' a palo seco; prefiere darle vidilla al asunto, y ponerla en relación con lo que de verdad le pica la curiosidad, que son siempre las personas.

En general, eso no da mucho de comer. Así que, antes de poder dar rienda suelta a esta pasión, trabajó muy brevemente en una empresa de muros vegetales; hizo traducciones de software chapuceras, y otras de artículos, no-tan-chapuceras; fue divulgadora regional de iniciativas y asuntos europeos; terminó gestionando proyectos europeos en una fundación y una empresa de tecnología; para terminar arriesgándose y fundar una empresa de software con su recién-Sr. de Erice.

Actualmente vive con su socio y media naranja a caballo (mejor dicho, a avión) entre dos islas mediterráneas maravillosas, pero horriblemente comunicadas entre ellas. Admira la investigación rigurosa, autocrítica y poco dogmática; disfruta del buen café, devora con gusto grandes cantidades de libros, y tiene debilidad por la tarte tatin.

(no disfruta escribiendo sobre sí misma en tercera persona, pero era la opción menos peor que se le ocurría).

Se la puede encontrar en Facebook, Flickr, en Academia.edu (aunque no vale la pena ir allí por ella, porque no tiene nada colgado; pero la web en sí está estupenda); suele hallársela en compañía de una enorme taza de té (chai) con leche de almendras.

... ¿aún te pica la curiosidad?

No temas.

Tengo opiniones para dar y regalar; si quieres saber cómo pienso (¡y cómo escribo lo que pienso!), puedes leer los artículos de mi Writer's manifesto: